jueves, 11 de julio de 2019

Efectos de la paternidad sobre la salud del hombre


En un artículo publicado en el Journal of American Medical Association del 15 de Noviembre de 2006, miembros de los Departamentos de Pediatría de la Northwestern University, Illinois, y de la University of Michigan, Ann Arbor, analizan la influencia (positiva y/o negativa) que pueda tener el hecho de ser padre sobre la salud de un hombre a menos que se contrate una enfermera domiciliaria.

Los autores subrayan la escasa atención prestada a este componente de la salud en el hombre, en contraste con los numerosos estudios realizados acerca de la influencia de la maternidad en la salud de la mujer.

Recuerdan que de los 108 millones de hombres adultos en los Estados Unidos, 66,3 millones son padres, y también que la mayoría de los hombres con menos de 55 años tienen niños en sus casas.

Por otra parte, es evidente que las modificaciones sociodemográficas ocurridas en los EEUU han hecho que haya cambiado la imagen estereotipada de la familia tradicional, la que consta de un padre que aporta los medios económicos con su trabajo fuera de casa y una madre, que se ocupa casi exclusivamente de la casa.

Puede haber hoy padres en familias mono o biparentales; solteros, casados, viudos, divorciados o simplemente que cohabitan; pueden ser heterosexuales o homosexuales; se puede ser padre en la adolescencia o ya en la edad media de la vida.

Dado que el contexto social ejerce su influencia sobre la salud de los hombres, cabe esperar que la paternidad afecte a su salud, aunque los mecanismos no sean, por ahora, bien conocidos. Sin embargo, la Oficina para la Salud de los hombres (Office of Men´s Health) del Departamento de Salud y Servicios humanos (Department of Health and Human Services) de los Estados Unidos ha ignorado hasta ahora el papel esencial que el contexto social, y en particular la paternidad, puede tener sobre la salud de los hombres a lo largo de sus vidas.

¿Cómo puede afectar el hecho de ser padre a la salud de un hombre?


En principio, puede aceptarse la existencia de una relación de doble dirección, interactiva, entre padres e hijos: los padres afectan a la salud de los hijos y los hijos pueden afectar a la salud de los padres. Estas relaciones pueden ocurrir por tres vías generales:

Los hijos pueden afectar a la salud de los padres por su mera presencia en la vida de éstos, tanto de manera positiva como negativa, entre los efectos positivos pueden incluir el hecho de que los niños sean una fuente de felicidad, de actividad física y origen de un estado de paz mental y de contento para los padres.

Por otra parte, los hijos pueden generar efectos negativos para la salud de los padres, si éstos se encuentran fuertemente presionados para buscar nuevos recursos económicos, distribuir los limitados recursos disponibles y encontrar un equilibrio entre el trabajo y su vida familiar, o bien experimentar un sentimiento de culpabilidad si los padres no viven con los hijos.

Tener hijos, y la consiguiente necesidad de aportarles apoyo económico y emocional, puede afectar a las relaciones entre el padre y su pareja (casada o no), lo que puede afectar negativamente a los beneficios potenciales de la paternidad.

En último término, el efecto de la paternidad sobre la salud del hombre es el resultado de una combinación de efectos positivos y negativos

Los hijos tambien pueden afectar indirectamente a la salud de los padres a través de su propia salud. Las familias con hijos que padecen una enfermedad crónica tienen índices más elevados de estrés marital, divorcio y desempleo, circunstancias todas asociadas con efectos negativos sobre la salud entre los hombres.

Según los autores, el modelo biopsicosocial de enfermedad es muy apropiado para entender las interrelaciones entre padres e hijos y su influencia sobre la salud del padre.

Las influencias derivadas de la paternidad deben ser tenidas muy en cuenta por el médico cuando trata de evaluar el estado de salud o enfermedad de un hombre.