viernes, 11 de enero de 2019

Disfrázate para ella


Siempre hay personajes estandarizados, que vosotros podéis tener como referencia y que a las mujeres nos encantan.

Aunque leas y tomes ideas para darle a tu pareja una gran sorpresa, es bueno que hables con ella y la preguntes sobre sus fantasías sexuales, porque así conseguirás realizar uno de sus sueños y ella te responderá de la misma forma.

No hay nada como explorar nuevos terrenos en el campo sexual para no caer nunca en la monotonía y que la atracción que sentís el uno por el otro jamás desaparezca.

El bombero

Es uno de los mitos masculinos más famosos y, ya sea realidad o ficción, tienen fama de tener cuerpos esculturales.

Si te dedicas a esta profesión lo tienes muy fácil, ponte tu equipo de trabajo y “trabájate” a tu pareja. Deja siempre algo a la vista, no te pongas ropa interior, ni camiseta, la excitarás más. Si no tienes tanta suerte, busca en tiendas de disfraces o improvisa uno. Crearos una historia; por ejemplo, que ella está en casa en toalla y apareces tú para salvarla de un incendio y claro, ella está de lo más agradecida con su salvador.

El policía

Este también está en las fantasías de muchos hombres y es que sentirte vulnerable con unas esposas, llega a excitar tanto a varones como a féminas. Como en el caso anterior, si eres policía en tu trabajo normal es tremendamente sencillo jugar a policías y ladrones. Si no es tu profesión ni tampoco puedes conseguirlo en tiendas de disfraces, es mucho más sencillo de imitar que el de bombero.

Hazte con una camisa azul, unos pantalones azul marino y cómprate en tiendas de 1 euro uno de esos kits de policía para niños, si no tienes esposas, consigue unas en un sex shop y ¡listo!

El caballero andante

Para los más románticos, podéis tomar como referencia el disfraz para chicas. Mientras ella viste con traje vaporoso de princesa, tú puedes vestirte de caballero. Es más complicado que los anteriores, pero no imposible, ya que casi siempre hay disfraces de este tipo.

Si no lo encuentras, puedes improvisar con una camisa grande, una espada de plástico de niños que puedes encontrar en tiendas de un euro y un cinturón. No te pongas nada más debajo. Es la misma fantasía que la que hablamos en la de disfraces de mujeres.