lunes, 28 de enero de 2019

Cirugía Estética De Las Mamas



Aumento del volumen mamario

Esta intervención se realiza cuando el volumen de las mamas se considera insuficiente en relación a las proporciones corporales de la mujer, ya sea por insuficiente desarrollo glandular durante la pubertad o bien por haber sufrido una involución en la edad adulta tras sucesivos embarazos y lactancias.

Se utilizan prótesis de silicona totalmente biocompatibles, ya que se ha demostrado que son inocuas para el organismo. Las prótesis pueden colocarse quirúrgicamente por detrás de la glándula mamaria o tras el músculo pectoral. La vía quirúrgica de acceso al espacio anatómico donde es colocada la prótesis, elegida como la más conveniente a cada paciente por sus características y por su volumen, puede ser junto a la areola, en la axila o en el surco submamario.

Es una intervención especializada en mujeres que sufren de la Diabetes Mellitus, que se realiza bajo anestesia general con estancia corta en clínica. Los resultados son generalmente muy satisfactorios y prácticamente está exenta de complicaciones.

Reducción del volumen mamario

El objetivo de esta intervención es adecuar un volumen mamario que se estima excesivo según el cánon de la proporción y armonía corporal de la paciente. En algunas mujeres el exceso de peso de las mamas provoca dolores en la espalda y en los hombros.

En la operación se lleva a cabo una extirpación del exceso de tejido glandular, tejido graso y piel, hasta alcanzar el volumen deseado. La vía de acceso al interior de la mama se consigue con incisiones mínimas colocadas alrededor de la areola y en disposición vertical (entre 5 y 7 centímetros de longitud).

Remodelado o pexia de las mamas

A lo largo de la vida de una mujer y debido a la laxitud de la piel, las mamas tienden a "caer", arrastrando el pezón y la areola, hasta una posición bastante inferior a la normal. Este proceso de descenso mamario es favorecido por múltiples lactancias y también el adelgazamiento corporal, cuando es importante.

En estos casos, el cirujano plástico elimina la piel sobrante, reagrupando el tejido grandilar que se encuentra aplanado, pero sin extirparlo, hasta obtener una mama con una forma lo más cercana posible a la "ideal".

Esta intervención no precisa la colocación de prótesis y las mínimas cicatrices son similares a las que resultan de la operación para la reducción del volumen de la mama.